Adelaide Hills Y Más Allá

Vino, Paisaje Y El Arte De Bajar El Ritmo

TRAVEL AND WINE

3/30/2026

Un Paisaje Donde El Vino Convive Con La Naturaleza

El paisaje de Adelaide Hills impacta desde el primer momento. Viñedos que se extienden por laderas suaves, rodeados por bosques de eucaliptos —los emblemáticos gum trees australianos— que perfuman el aire con su presencia aromática.

En Pavilions at Lenswood, uno de los alojamientos donde comienza la experiencia en la región, se entiende rápidamente el ritmo del lugar. Llamas que pastan tranquilamente, gallinas que recorren el jardín y mañanas que empiezan con el sonido de los pájaros.

Aquí la naturaleza no está puesta en escena: simplemente forma parte de la vida cotidiana.

Durante nuestra primera cena en una terraza entre viñedos ocurrió uno de esos momentos que quedan grabados para siempre. Un koala apareció caminando tranquilamente, exploró el espacio y se acercó con total naturalidad, como si saludara a los comensales antes de continuar su camino.

En los viñedos es habitual ver canguros y sus crías moviéndose libremente entre las hileras, o descansar cerca de los rosales que marcan el inicio de las parcelas. Es una imagen que recuerda que aquí el vino convive con ecosistemas vivos.

Algo que también sorprende es el profundo conocimiento que los habitantes tienen de su entorno natural. Las personas reconocen los pájaros por su canto y los nombran con naturalidad mientras vuelan entre los árboles. Esa conexión con el paisaje se percibe inmediatamente.

Aromas Que Conectan Paisaje Y Cultura

La relación entre paisaje y experiencia sensorial se vuelve aún más evidente durante la visita a Jurlique Farm, una granja botánica biodinámica ubicada en Adelaide Hills.

Jurlique es reconocida internacionalmente por sus productos de cuidado natural elaborados a partir de plantas cultivadas en la propia finca. Caminar entre los campos de flores y plantas aromáticas, observar el secado de hierbas y entender su proceso de cultivo sostenible ofrece una perspectiva fascinante.

Para alguien que ha estudiado perfumería en Grasse, en el sur de Francia, esta experiencia crea un puente inesperado entre el mundo del perfume y el del vino. Ambos comparten un mismo principio: expresar un territorio a través del aroma.

Por María Laura Ortiz Chiavetta

Llegar a Adelaide después de haber recorrido muchas de las grandes ciudades del mundo genera una sensación inesperada: el tiempo parece desacelerar.

La ciudad se siente elegante y tranquila al mismo tiempo. Sus calles son amplias, limpias y fáciles de recorrer, y las personas reciben a los visitantes con una cortesía genuina. Después de haber visitado más de treinta países y casi doscientas ciudades en el mundo, es raro encontrar un lugar que parezca funcionar a su propio ritmo. Adelaide lo logra.

A pocos minutos de la ciudad comienza uno de los paisajes vitivinícolas más fascinantes de Australia: Adelaide Hills.

Aquí el enoturismo no se limita a degustar vinos. Es una experiencia que combina paisaje, biodiversidad, gastronomía y hospitalidad, donde la relación entre el ser humano y la naturaleza sigue siendo profundamente visible.

Experiencias Enoturísticas Inmersivas

Adelaide Hills ofrece una propuesta enoturística extraordinariamente diversa.

En The Lane Vineyard, los visitantes disfrutan vinos elegantes acompañados de una cocina refinada mientras contemplan un paisaje de colinas cubiertas de viñedos. La bodega también propone experiencias que permiten recorrer parcelas de viñedo en vehículos todo terreno para comprender mejor la geografía que define sus vinos.

En Shaw + Smith, conocer al Master of Wine David Le Mire permitió descubrir la filosofía detrás de una de las bodegas más respetadas de la región. Su precisión, elegancia y calma parecen reflejarse en los vinos, especialmente en su Sauvignon Blanc, uno de los más refinados que he probado.

Otra experiencia memorable fue Golding Wines, donde la hospitalidad y la creatividad se combinan con propuestas como el Wine Safari, que lleva a los visitantes por el viñedo hasta miradores naturales donde los vinos se degustan rodeados de paisaje.

El restaurante ubicado en el jardín de la propiedad suma una dimensión gastronómica cálida y relajada que refleja el espíritu de la región.

Un Destino Para Explorar Con Tiempo

Para los amantes del vino, dedicar varios días a recorrer Adelaide Hills, Barossa Valley y McLaren Vale es una oportunidad única para descubrir una de las regiones vitivinícolas más dinámicas del hemisferio sur.

South Australia demuestra cómo el enoturismo puede integrar paisaje, biodiversidad, gastronomía y hospitalidad en una experiencia memorable.

Y quizá el mayor lujo que ofrece esta región es algo cada vez más escaso en el mundo actual: la posibilidad de bajar el ritmo y vivir el vino al compás de la naturaleza.

Agradecimientos

Mi sincero agradecimiento a Robin Shawn por su apoyo durante el viaje, así como a Tara Donnelly, Wines of Australia, Wine Tourism Australia y a las organizaciones regionales de Adelaide Hills, Barossa y McLaren Vale, por compartir con tanta generosidad la riqueza vitivinícola de South Australia.

Penfolds, Un Ícono Del Vino Australiano

Ninguna visita a Adelaide estaría completa sin conocer Penfolds Magill Estate, ubicada a pocos minutos del centro de la ciudad.

Para muchos amantes del vino en el mundo, Penfolds representa el primer contacto con los grandes vinos australianos. También fue así para mí.

Recorrer la bodega es adentrarse en la historia viva del vino australiano. Nuestro anfitrión compartió con generosidad la filosofía de la casa, su evolución histórica y su extraordinaria colección de vinos, incluyendo el legendario Grange.

Hoy Penfolds se posiciona como una bodega global, elaborando vinos en distintas regiones del mundo, pero manteniendo una conexión profunda con su origen en Adelaide.

Gastronomía, Hospitalidad Y Territorio

La gastronomía de la región refleja esa misma conexión con el territorio.

Los restaurantes destacan ingredientes locales y técnicas culinarias que combinan influencias migratorias con tradiciones australianas. El resultado es una cocina sabrosa, honesta y muy bien integrada con los vinos.

Los alojamientos también demuestran el desarrollo del enoturismo en South Australia. Lugares como Pavilions at Lenswood, Beresford Estate o Vale 194 permiten vivir la experiencia del viñedo desde dentro del paisaje.

Adelaide, Una Ciudad Profundamente Conectada Con El Vino

De regreso en la ciudad, Adelaide sigue mostrando su estrecha relación con el mundo del vino.

Durante mi visita tuve la oportunidad de impartir la masterclass “Perfumery for the World of Wine” en la University of Adelaide, una de las instituciones académicas más importantes del mundo en educación vitivinícola.

Caminar por la ciudad después de la jornada académica permite descubrir otro aspecto de Adelaide: una ciudad tranquila, accesible y profundamente agradable para recorrer. La conducción sigue el sistema británico por el lado izquierdo, pero las rutas son claras y fáciles de transitar.

La sensación general es de calma y hospitalidad.

Suscríbete al Newsletter Semanal